Lactancia en tándem (a tutti pleni) – Carnaval de Blogs

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Abril, con 20 meses, y Lluna, con unos días. Noviembre de 2013 (fotografía de Marc Webber)

¡¡Seguimos con la difusión de la lactancia materna y el Carnaval de Blogs!! Esta vez me ha dado fuerte (segundo capítulo con la lactancia en tándem). Todo ha coincidido con las vacaciones, y con ello tenemos apoyo de la familia que se queda con las niñas un ratito y yo hago otras cositas que me placen, como cuidar este pequeño rincón mío para hablar de cosas con amor.

“Lactancia materna: cimientos de una sociedad sana” es un Carnaval de Blogs organizado por la Asociación Oro Blanco y Tigriteando para darle difusión al XIII Congreso Fedalma, que se celebrará en Ciudad Real el 15 y 16 de abril, y también para promover la lactancia materna en la blogosfera. El tema del carnaval es también el lema del Congreso. Recordad que encontraréis toda la información aquí. A ver si tengo suerte y gano el concurso y voy al congreso gratuitamente 😉

Como siempre digo, mi experiencia es la mia propia, ni mejor ni peor, es la que he elegido y me siento feliz y satisfecha con lo que hemos vivido. Si volviera atrás lo haría casi exactamente igual. Quien en su camino haya decidido no alimentar con leche materna, o destetar antes de lo que considera la OMS, o destetar durante un embarazo… son decisiones que cada mujer/madre y cada familia toma por el bienestar de ellas/os y debe ser respetada y no ser juzgada.

“¡Dándole el pecho a tu hija y a la bebé, se van a quedar raquiticos!” Éste fue el comentario que me hizo mi abuela cuando se enteró de que estaba embarazada de mi segunda hija y todavía le daba el pecho a la primera. He de decir que me paré a pensarlo, y le pregunté: “¿pero quién exactamente se quedará flaca, el bebé, Abril o yo?” Ella no sabía qué decirme porque era una frase muy socorrida en su época y nunca se había parado a pensarlo. Yo, de primeras, pensé que quien perdería energía sería yo, y que el bebé nunca se quedaría sin nutrientes. Todavía ahora me falta información contrastada para saber si mamá, bebé e hija mayor están con los nutrientes necesarios si existe lactancia en tándem.

La lactancia en tándem, a duo, es decir, de dos criaturas de diferentes edades a la vez, es una situación que en el pasado era muy usual porque las familias no contaban con planificación familiar y por lo tanto a menudo se tenían hijos/as bastante seguidos/as. Ahora, sin embargo, no es muy frecuente verlo y de ser así, la gente se extraña. He de decir que mis recuerdos de lactancia en tándem en público (¡bendita cabeza mía, que recuerda siempre lo mejor!)  son siempre bastante positivos: en el médico, con la revisión de la primera semana de mi recién nacida, en el autobús en Barcelona, en un restaurante en Madrid, en la playa de mi pueblo (El Vendrell), en un banco en Londres…

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Abril, con 28 meses (julio de 2014)

Ahora bien, me gustaría destacar algunas situaciones con profesionales de la sanidad que no me han gustado y que desearía que no le volvieran a ocurrir a nadie más. Pero debido a que me pillaron en el puerperio y estaba floja de energía, preferí no contestar con mi opinión, porque ésta es personal y porque aunque siempre he tenido información de AlbaLactancia al respecto, no me veía con fuerzas de replicar si me decían que quién eran “esas” de AlbaLactancia.

Pues cuando he dado a luz en el Hospital de la Maternitat de Barcelona, primero a Lluna (y todavía amamantaba a Abril), y luego a Aran (y todavía amamantaba a Lluna, y a Abril en raras ocasiones) en el Hospital del Tajo de Aranjuez (Madrid), siempre me han dicho distintas enfermeras y auxiliares que tuviera cuidado con el calostro y darle el pecho a la mayor porque podía afectarle a la bebé.

Según una investigación [PDF] sobre la lactancia en el embarazo y en tándem realizada por Alba Lactancia en el año 1999 y completada en el año 2006 con una muestra total de 73 madres que amamantaron durante el embarazo:

¿Puede afectar al crecimiento del bebé por nacer? Se hizo la media de los pesos de todos los bebes al nacer. La media de los hermanos mayores nacidos sin lactancia en el embarazo fue de 3353 gr mientras que la media de los hermanos pequeños nacidos de un embarazo con lactancia fue de 3511. Sabemos que estadísticamente los segundos hijos tienden a pesar algo más que sus antecesores, pero en todo caso con este resultado es obvio que amamantar en el embarazo no provoca retraso de crecimiento intrauterino.

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Abril, con 19 meses (octubre de 2013)

Una situación que personalmente me preocupó mucho durante los embarazos y la lactancia fueron las contracciones uterinas. Tanto en mi segundo embarazo como en mi tercer embarazo he tenido muchas contracciones y bastante molestas por ser tan frecuentes. Aquí me encantó ser antendida por profesionales nada alarmistas en la sanidad pública barcelonesa y arancetana. La primera vez le pregunté a mi ginecólogo si mi bebé podía sufrir por las contracciones durante amamantaba a la otra, y me contestó: “yo he trabajado mucho en África, y allí lo hacen. Sinceramente, según estudios creemos que no le pasa nada al bebé. Tú dale el pecho tranquila si así lo deseas y si las contracciones te dejan hablar y vivir. Si te sientes muy molesta y te duelen, deja el pecho y no pasa nada”. Me pareció una respuesta súuuuuuuper adecuada. Me encantó. La segunda vez no le pregunté nada a mi matrona en Aranjuez, pues estaba tranquila por la experiencia anterior. Aún así, ella me indicó que ya sabía cómo funcionaban las contracciones de parto y las contracciones uterinas, así que yo misma decidiría hasta donde llegar.

Según la investigación de AlbaLactancia, más de la mitad de mujeres tenían contracciones mientras amamantaban que cedían espontáneamente cuando soltaba el niño el pecho.

No hubo pues diferencias significativas en cuanto a duración de los embarazos comparando embarazo sin lactancia a embarazo con lactancia materna. Incluso alguna madre intentó ponerse de parto dejando que el hijo mamara mucho y no lo consiguió.

 

SENTIMIENTOS ENCONTRADOS Y SITUACIONES DE TODOS LOS COLORES

Antes de tener a tu bebé, crees que no vas a resistir un embarazo lactando a tu hija mayor. De hecho te planteas cómo te has podido quedar embarazada teniendo un bebé tan pequeño (alrededor del año, o incluso menos). Yo tuve mis dudas sobre la lactancia en tándem, pero me hacía ilusión, quería probar la experiencia. Por suerte mi hija aminoró el ritmo de sus tomas, lo cual me ayudó a descansar, y en el último trimestre lo retomó con ganas pero siempre sin ser muy insistente.

Embarazada de mi última hija me pasó que sentía un rechazo enorme, gigantesco, cuando tomaba mi primera hija, y sólo un poco, cuando mamaba mi segunda hija. ¡Madre mía decía yo! Es que menudo lío te traes mujer.

Te puede pasar como a nosotras, que nuestra hija mayor dejó de comer “sólidos” cuando nació la bebé. Bendita teta, pensé, y después de muchos quebraderos de cabeza en 1 mes engordó 1 kilo una niña de 20 meses. ¡¡Increible!!

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Abril, con 21 meses, y LLuna, con 1 mes (diciembre de 2013)

Si lo haces para que su sistema inmunológico se fortalezca, puede ser que no sea del todo así. Mis hijas, sin ir al cole hasta los 3 años (al menos la mayor que es la que ahora va al cole), han pillado resfriados igual que cualquiera pese a tomar teta por doquier. Aun así, reconozco que nunca se han puesto muy muy malas.

Cuando tienes una criatura que tú consideras pequeña y apegada a ti, y todavía le das el pecho, y no deseas retirárselo, me encanta el vínculo que se continua generando con la madre, y con el siguiente bebé. Esos momentos de lactancia a 3, en el que se cogen la manita y se miran entre ellas son hermosos.

Las primeras semanas o meses puede parecer una odisea organizar las tomas. Cada una lo hace en base a la idiosincrasia de su familia. En mi caso, la primera vez mi hija mayor era tranquila y le podía dar el pecho a la vez que a la recién nacida. Ahora, mi segunda hija junto a la bebé lo veo muy difícil porque la lactante mayor es muy inquieta. Así pues, decidimos hacer las tomas por separado. Lo positivo es dedicarle tiempo exclusivo y de contacto a cada una. Es cierto que la madre será la que se quede sin demasiado tiempo para ella, pero eso va a pasar de todas formas.

Yo aprovecho el momento de las tomas para descansar, dormir, meditar, hacer ejercicios de kegel (si me acuerdo), mirar el móvil y actualizarme, hacer la lista de la compra mentalmente… Y sobre todo, intento hacerle sentir a mi hija que estoy ahí con ella, arropándola, acompañándola y calmándola.

Cuando ya han pasado unos meses y la lactante mayor ya se ha acostumbrado a la nueva situación con la bebé nueva, le limito las tomas durante el día a momentos especiales como son la siesta o antes de dormir. La noche suele ser más sagrada: sólo hay teta para la bebé. Ahora bien, es inevitable encontrarse con algunas noches o semanas de mocos en las que hay tomas para cada una de las dos lactantes. Ahí veo imprescindible la colaboración de la pareja para que atienda a quien no se acabe de dormir después de la toma y necesite cariños.

Me parece esencial que tu pareja te apoye. Entiendo apoyar como que esté disponible tanto como sea posible (por las noches también) para resolver situaciones de todo tipo, como cuando la bebé ha mamado y la puede acunar en brazos, o la mayor está muy quejicosa pero no es el momento de darle el pecho.

Lactar a la mayor cuando tienes otra hija ayuda a descongestionar los pechos durante la subida de la leche, e incluso contar con más leche tanto para tu bebé como para el lactante mayor. Con ello, a mi me ha ayudado a evitar mastitis en muchas ocasiones llamando a la lactante mayor a descongestionarme los pechos cuando lo he necesitado.

Después de lactancias bastante prolongadas (4 años, 2 años y 4 meses de momento, y una bebé…) mi cuerpo definitivamente se está resintiendo. En primer lugar, la vista (miopía) y en segundo lugar, la dentadura con varias caries. Dicen que los demás efectos salen con el tiempo, pero tampoco cuento con información contrastada al respecto.

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Abril, con 3 años y 4 meses, y Lluna, con un año y 8 meses (junio de 2015)

Entre tanto, puede ser que te hartes y te sientas como una vaca con las ubres todo el día al aire. Yo, sinceramente, ha habido pocas ocasiones en las que me he sentido así porque me he visto capaz de limitarle las tomas a la lactante mayor, y no he sentido la necesidad ni la situación de tener a una bebé recién nacida todo el día colgada al pecho. A demanda, sí, pero no todo el día.

Si al fundirte con tus dos hijas crees que estás dejando de existir, entonces es que necesitas un respiro en toda regla. Una lactancia en tándem satisfactoria siempre va a necesitar de comprensión y empatía por parte de la gente que te acompaña por mucho que sea una decisión propia. Y siempre tienes que estar bien tú, madre, y así todo podrá fluir con amor y entendimiento.

Sin duda continuo echando en falta más información contrastada sobre la lactancia en tándem, y más rigor a la hora de tratar el tema desde los centros de salud y especialistas implicados/as. Como véis, no he mencionado en ningún momento de grupos de apoyo a la lactancia porque nunca he asistido a uno (bueno, sí, miento, en 2 ocasiones cuando nació mi primera hija pero me sirvió de poco), pero me parece que debería ser un dispositivo público de los gobiernos locales y remunerado para todas las personas involucradas.

Me quedo con las horas dedicadas a nutrir mis hijas. El pecho que les he dado es impagable, es un regalo para toda la vida, y eso yo sé que ellas lo valoran aunque sean muy pequeñas. Los momentos de lactancia que hemos compartido están grabados en mi retina y mi corazón para siempre. Ese instinto inicial de buscar el pezón rozándose la nariz, ese escozor en el pezón por las horas de lactancia durante la noche, esos arañazos torpes sobre la teta, esas primeras sonrisas despistándose del objetivo teta, esas caricias por la barriga, esos pellizcos por la espalda, los rasguños en tus lunares, esos tirones de los bellos en la aureola, esa manera de mamar que parece que se está deslactando, esa noche que quieres que se duerma en 5 minutos y tarda 2 horas, esa complicidad de yo estoy contigo y tú conmigo, y el resto del mundo deja de existir.

Quan canvies de sentiment envers la lactància

De vegades, el temps passa, les circumstàncies canvien, i el que tenies com una experiència de plaer, poc a poc canvia de significat i passa a ser una qüestió diferent. Això és el que m’està passant darrerament amb la lactància i el meu tercer embaràs.

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Lluna amb 10 dies i Abril amb 20 mesos

L’Abril té 3 anys i poc, i des de fa un parell de mesos sembla que la teta ja no li atrau gaire. Fins ara feia teta sempre per la migdiada i alguna nit abans de dormir, i com li passa a molta canalla, quan està tendra, delicada, o s’ha donat un cop i té mal d’algún tipus. Ara diu que surt molt poca llet, i que la llet està com a salada. Ella s’agafa al pit i diu: “mama, un xupito”, i fa literalment un xupito, i no vol més.

Em pilla per sorpresa, perquè m’encanta donar teta i sempre ho hem portat molt bé, amb les nostres petites normes que limiten la teta a certs llocs i moments. Tot i així, encara està la Lluna (de 19 mesos)!!

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Lluna amb 1 mes i Abril amb 21 mesos ( foto de Marc Weber)

Quan estava embarassada de la Lluna vaig gaudir moltíssim durant l’embaràs, i quan va néixer la Lluna les tres vam passar molt bons moments. Gràcies al diàleg amb l’Abril (que tenia 20 mesos) i certes pautes, tot va rodar perfectament. Ara bé, no se m’oblidaran les contraccions durant l’embaràs. La matrona i l’obstetra em van dir que el bebé no patia a la panxa, més que res no hi havia estudis que ho confirméssin (els estudis d’ALBA Lactància no toquen aquest tema), però la meva parella estava preocupada. Les recomanacions van ser: si pots parlar mentre dones de mamar i tens contraccions, és perquè són contraccions lleus i pots continuar amb la lactància.

Durant aquest embaràs no estic gaudint-ho tant. La Lluna mama diverses vegades, però no masses, tampoc per la nit… però ara no tinc ganes, em molesten una mica els mugrons, sento inclús rebuig. Torno a tenir contraccions, encara són força lleus (estic de 5 mesos).

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Lluna amb 19 mesos i Abril amb 39 mesos

Però em sento en deute: si a l’Abril li vaig donar teta durant l’embaràs de la Lluna, li voldria poder donar a la Lluna durant l’embaràs de la propera criatura. Segur que algunes m’entendreu quan dic que sento ambivalència i contradiccions, perquè em vull entregar en tot el que pugui a la Lluna perquè tindrà un/a germanet/a quan ella encara serà molt petita, i no li vull privar de la seva fase de lactància natural. Aquest pot ser un punt dur quan tens canalla seguida, que es porta poc temps vull dir. De moment he optat per seguir donant-li teta però limitar-li quan jo no ho desitjo. Quan li dono intento estar amb ella amb tot el meu amor i estimació, que és el que necessita i busca.