En silencio, medio desconectada

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El uso de internet móvil en Argentina ya es mayor que el de telefonía

Hace días que tengo más silencio en el cuerpo, más silencio en la cabeza, más atención en lo que me rodea. Vivo en silencio, medio desconectada. Masco mejor la realidad y, sobre todo, duermo mucho mejor, más relajada y tranquila. Y es que mi móvil está apagado. 

Hacía tiempo que me planteaba si me podía venir bien apagar un poco los aparatos que me acompañan en mi día a día: móvil -sobre todo whatsapp y visitas a páginas web y blogueras-, ordenador -sobre todo para escribir entradas-, y máquina de coser. Al final, el destino ha hecho que la clavija de mi móvil se haya estropeado y tras 4 días sin móvil ahora ando con uno muy antiguo y sin whatsapp (y creo que ni internet, ni me he preocupado en mirarlo).

El móvil ya no entra en mi habitación, el móvil ya no me interrumpe en la comida, el móvil ya no me distrae de un momento bonito con mis hijas, el móvil ya no me acompaña en el coche, ni en una conversación con una amiga o con mis padres que veo poco…

Yo, que soy intransigente y algo inflexible con mi opinión frente a los/as demás (esto sólo lo saben las personas más cercanas a mi, por suerte), siempre he querido evitar el consumo excesivo de TV, ordenador y móvil en mi vida. Desde hace 2 años vivo literalmente pegada al móvil, cada día más y más; tal y como hace la mayoría de personas de mi alrededor.

Seguro que os sentís identificadas/os cuando explico lo que me pasa con el móvil. La necesidad de comentar algo en el momento en el que se me pasa por la cabeza, a menudo algo sin cierta relevancia, que puede esperar. Estar cocinando y dejar de hacerlo para hacer una foto y mandárselo a mis amigos/as. Mirar a mi hija intentar gatear y agarrar el móvil para grabarla y luego compartirlo inmediatamente.

Todo parece inmediato, todo parece no poder esperar. El whatsapp y la conexión a internet en el móvil son útiles, eso no cabe que yo lo diga, pero no conozco a casi nadie que logre hacer un uso racional del mismo, un uso que no le entorpezca vivir el día a día con normalidad, sin una pantalla frente a sus ojos.

Que estás buscando una calle que no encuentras, pues le preguntas a una persona directamente sin consultar el googlemaps. Que estás mirando una peli y no te acuerdas del nombre del actor, pues no importa, no hace falta que lo consultes en internet, déjalo estar. Que te has acordado de un amigo para su cumpleaños, llámale y deja de lado el mensaje de voz. Si no te lo coge en el momento, inténtalo más tarde.

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Vacaciones en casa de los “iaios”. La pequeña y yo observamos a las mayores disfrutar juntas

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Trabajar pausadamente con las manos hace que las redes neuronales se activen

¿Qué he logrado durante esta semana sin whatsapp ni internet en el móvil?

  • He pasado más tiempo hablando con mi pareja
  • He estado más centrada mientras comía y cocinaba
  • No he estado pendiente de un mensaje inmediato, de una respuesta inmediata
  • He dejado de tener un acompañante en la sombra
  • He recuperado mi reloj de mano, así puedo mirar la hora cuando lo necesite sin necesidad de acudir al móvil
  • He tenido más tiempo en general
  • He llamado más a menudo a mi familia y amigos/as
  • He visitado a una amiga, tocándole el timbre de su casa, por sorpresa
  • Mi amiga me ha visitado por sorpresa, sin avisarme por whatsapp
  • He respirado un poquito más

¿Y tú, a menudo te sientes igual, un poco controlada por tus aparatos electrónicos?

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1 Comments

  1. Sei

    Responder

    Me gusta, me gusta mucho que se haya roto tu movil, yo lo voy dejando en el cuarto e intento mirar solo cada x rato, y lo tengo siempre sin voz, pero me falta prohibirle la entrada de noche a mi habitacion!

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