Para, tiempo, para

cabeza_pensante

Cabeza pensante (Madrid)

Para, tiempo, por favor, para.

Anoche Aran se desveló un poco, dejé que se quedara despierta, necesitaba sentirla cerca, abrazarla, mirarle a la cara, besarla, hacerle reír, tocarle la piel de su cuerpecito, que supiera que yo soy su madre y estoy con ella.

Normalmente estos momentos son breves. Cuando nos despertamos por la mañana, tengo que arreglar a las 3 niñas e ir a llevar a Abril al cole. Intento hacerlo lo más pausado posible, pero el ritmo no deja de ser rápido. Por suerte, ya he conseguido evitar el ritmo “a toque de bocina” como digo yo. Cada día uso menos la expresión “venga, vamos, que llegamos tarde”, que retumba y retumba en mi cabeza.

A lo largo del día tengo momentos de complicidad con Aran, o con Lluna, o con Abril… pero siempre hay otra niña por ahí presente, estando, mirando de reojo, siento yo, y al final reparto amor a todas, que es precioso, pero no puedo detenerme en una sola largo rato sin que otra necesite de mi atención y amor.

Anoche mi pareja y yo estuvimos un rato juntas. Normalmente es difícil estar las 2 solas*, sin niñas, sin estar cansadas y a punto de dormirnos, sin móvil… Me sentí bien, luego me dormí, relajada, a su lado, en el sofá.

Últimamente el móvil, el whatsapp, conectarme a alguna amiga, a algún blog de costura o de educación… a algo que no sea crianza y niñas-crianza y niñas-crianza y niñas, aparentemente se convierte en una vía de escape pero al final me agobia, me hace no estar aquí, en el ahora.

Ayer estuve varias horas con el mantra en la cabeza: menudo lío hoy con la lluvia, nos hemos mojado las 4, y todo por llevar a Abril al cole, irla a recoger. También estuve casi toda la tarde con el mantra en la cabeza: malditas obras en la casa de arriba que no nos han dejado echarnos la siesta, aquí todas despiertas, cansadas, la tarde y noche que nos espera porque estaremos de mal humor…

A menudo me encallo en un pensamiento negativo porque las cosas, impredeciblemente, con niñas, no salen como yo desearía. Pareciera que con 3 niñas ésto debería haberlo superado. Lo impredecible es ley de vida, y es interesante aprovechar lo inesperado, una oportunidad para una nueva experiencia, una sonrisa, un llanto, un diluvio… 

A menudo se nos olvida que la vida se disfruta más cuando nos detenemos en los pequeños detalles, cuando se conecta con el aquí y el ahora.

Me pongo como objetivo esta semana dejar más de lado el móvil y demás aparatos, mi cabeza pensante en aquello que no conviene, y detenerme en lo pequeño de la vida, en lo importante de la vida.

https://www.facebook.com/NewsnerEspanol/videos/1049055685176007/

 

*Siempre hablamos en femenino, pero mi pareja es un chico 😉

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