Libertad con pantalón de Muckelie

Antes, cuando tenía menos años, a menudo llevaba pantalones cagados. Ahora salgo de casa (un domingo) con estos diseñados por Muckelie y mi chico me dice que bueno, que voy un tanto desaliñada… Jajajaja.

Me compré este patrón pensando que me quedarían divinos y al final el resultado no ha sido tan satisfactorio como esperaba. Los bolsillos quedan extremadamente bajos, y el fruncido delantero y trasero con el bies no me han quedado como me esperaba. No sé si los repetiré.

Ahora bien, a mi colega B. del cole y a un par de chicas más les ha molado, así que quizá sea que me he desacostumbrado a “los cagaos”.

A todo esto, entre las blogueras de la península no he encontrado ni una publicación de este pantalón, ¿será porque la gente sospechaba que tampoco era una prenda fantástica, o por que es un modelo poco versátil para chicas/os de todos los estilos?

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No sé quién leerá esta entrada.

No sé para qué sirve compartir aquí lo que una hace, lo que una crea, lo que una piensa. ¿Qué esperamos de una publicación?

Esto fue creado por unas razones, motivada por unas emociones y objetivos, y quizá ahora disten de lo que decidí en aquel momento.

Estoy nostálgica, de aquello que pudo ser, de aquello que fue, de quienes no están, de lo que viví y ya no vivo, de que mis 3 hijas vayan ya al cole (3 años en adelante), de tener “el nido” de alguna manera vacío, yo que he estado en casa más de 6 años de mi vida dedicados a ellas.

Me juzgo y me pongo yo misma en la cuerda floja, y luego me doy cuenta de que somos lo que queremos ser, y nos tenemos que permitir ser lo que necesitamos, podemos y queremos ser.

Estoy nostálgica de quien ya no está aquí, de quien estuvo y se marchó pronto sin a penas despedirse de mi, estoy tierna tiernecita tierna.

La vida va avanzando, y el tiempo pasa inexorable, y me pesa, me cuesta aceptarlo, no quiero crecer, no quiero tener tantas responsabilidades como tengo ahora y tantos quehaceres. Soy feliz con mi vida, me siento agradecida, pero a veces me cogería a mis hijas y a mi chico y, sin maleta, me marcharía a volar sin ningún tipo de obligación ni carga.

¡QUIERO SER LIBREEEEE!

¿Y tú, cómo llevas el paso del tiempo y el ritmo del día a día? Deja tu comentario y me encantará leerte 😉

Patrón: Chill at home de Muckelie.

Tela: marrón de punto de retales en Lisboa y naranja de punto de roma en Madrid. ¡¡¡Todo por 3 euros!!!

Enlace: MIMI  de Malas costureras.

Compartir un vestido cnidaria

¿Compartías tu ropa habitualmente cuando eras pequeña?

¿Te gustaba cuando lo hacías?

¿Te hubiera gustado tener un hermano o hermana del mismo sexo porque no te atrevías a ponerte tu ropa?

¿Te ponías los calzoncillos de tu primo?

¿Te cabreabas cuando a tu hermana pequeña le iba bien tu ropa, siendo la mayor?

Seguro que recuerdas anécdotas de este tipo. De cuando te decían que se debían compartir los juguetes, de lo que te costaba, de lo que entendías como “tuyo” e intocable, de cómo lo vivías dentro de casa, cuando te lo decían madre, padre, abuelas/os o quien fuere de tu familia, de cómo lo vivías fuera de tu casa, en el cole, con las amigas y amigos.

Yo tengo mis vivencias y recuerdos, y a medida que mis hijas crecen ellas me traen a la memoria momentos de mi infancia, esa es una lectura positiva que hago de los momentos que vivo ahora con ellas; pequeñas riñas, discusiones o negociaciones que a veces se dan en casa porque una estrena ropa, la otra no, la otra recibe ropa heredada que le mola, la otra quiere que lo cosa algo nuevo y no encuentro el tiempo…

En casa abogamos mucho porque todo es de todas, y solo algunos pequeños tesoros se lo guardan en su propio armario y solo lo comparten tras arduas negociaciones, intercambios y trapicheos. Con esta teoría sobre la mesa, a mamá le toca compartir todo tipo de cajas con tesoritos como telas, gadgets, abalorios, anillos antiguos, etc. 

Tal es el caso que ahora las dos mayores, que solo se llevan 20 meses, han empezado a intercambiarse ropa un tanto a menudo.

Este es el primer vestido confeccionado para las dos. Cnidaria, ese vestido archipublicado por las redes y que a mi chico le encanta 😉

 

Aquí la otra niña, también feliz con su vestido nuevo 😉

Me pregunto si algún día compartiré bragas, sujetadores y tejanos con mis hijas… Jajajaja.

Me pregunto si algún día mi chico no tendrá calzoncillos limpios y le tocará pillarse unas bragas entre tanta chica suelta por la casa.

Tela: tela de pandas y de rallas, diría yo, que de Caljoan.

Patrón: 17. Cnidaria de Ottobre Summer 3/2017.

Enlaces: Fans Ottobre.

Unicornios en Venecia

Sabía que esta tela les encantaría, y así fue. La compré en una tienda con telas interesantes al peso, en una quedada con otras chicas costureras encantadoras por Carabanchel;)

Cuando les gusta algo como el color rosa a tope, los unicornios y otras opciones un tanto empalagosas no sé si seguirles el rollo o educarlas en la rebeldía de no pedir siempre lo que que piden tantas crías, educarlas en la diversidad de opciones,… Al final hago algo intermedio, una de cal y una de arena, aunque entrar en una gran cadena de moda sigue haciéndome temblar y trato de evitarlo por las prendas para niñas diseñadas con mensajes e imágenes de adulto/a.

Total, que le hice este sencillo vestido a Abril, y una camiseta de manga larga a Lluna que os enseñaré en otro momento.

Al final me pareció que le quedaba ancho, y ella optó por comprarse un lazo de raso y a veces se lo pone. Según cómo lo mires puede parecer un camisón.

 

 

 

 

Fotos: en Venecia la pasada Semana Santa.

Enlaces: Fans Ottobre.

Cabaña con peto corto

Coser un peto infantil es una tarea LARGA (al menos para mi).

Coser un segundo peto infantil puede ser una tarea MÁS CORTA que la primera.

Asumir el reto de coser un peto de la Ottobre y ver que no hay a penas publicaciones de blogueras que lo hayan cosido es DESALENTADOR.

No entender parte de las instrucciones y hacerlo lo mejor posible MOLA.

En mi casa somos escatológicas. A mis hijas les encanta jugar con MIERDA, y si son boñigas gordas, MEJOR.

Nos gusta CONSTRUIR, a algunas se les da mejor que a otras (sobre todo al chico de la casa).

Hemos aprendido a valorar el ESFUERZO, al esfuerzo de coser cosas que me cuestan, al esfuerzo de construir una cabaña con las niñas en lo alto de una montaña y disfrutar de cada instante, incluso de los momentos en los que hay caidas, heridas, peleas por quién cogió antes el palo o quién quiere ayudar en primer plano y se quedó en la retaguardia.

Al acabar la magnífica CABAÑA que elaboraron mi chico con las niñas con madera de pino, 2 de mis hijas cagaron al lado de la misma.

OFRENDAS PARA LA VIDA.

Estos petos realmente no me han resultado difíciles de coser. El tallaje del peto es el apropiado: ancho pero sin ser exajerado. Los bolsillos y demás detalles son cómodos y adecuados. Lo único que cambiaría es el largo de los tirantes que, si mis hijas crecen y todavía les va bien el peto, los tirantes seguro que les irán cortos.

 

Enlaces: Menuda Inspiración de la Pantigana y Fans de Ottobre.

Patrón: Ottobre Primavera 1/2017. 27. Star Ship peto corto.

Materiales: tela tejana de estrellas algo elástica y tela roja con puntos blancos plana de Tejidos Paredes. Pinzas de tirantes o chupeteros. Snaps de corazones de Snapclic.

Ease in to Motherhood – Maternidad y costura

Ease in to Motherhood es una iniciativa de tres blogueras (Mexican pink,  Sew fearless y Seamstresserin) que proponen hablar en el mes de julio de todos los cambios físicos y psicológicos durante la maternidad y como encajamos en eso la costura.

He leido las historias de las organizadoras, de Maider, Naii y Vanessa de Hilos y más y cada historia me llegó de alguna forma u otra.

Aran mamando tras golpearse con una silla

  En el Pirineo Aragonés este verano disfrutando del río.

Vamos de excursión en bici para encontrar moras u otros frutos ¡viñedos!

Descubrimos la casa misteriosa de mi infancia mientras vamos en bici

La relación entre maternidad y costura y crianza es estrechísima para muchas de nosotras, y de hecho, siempre leo historias de que muchas empezaron a coser justo cuando se quedaron embarazadas y preparaban las para el bebé.

La costura te conecta con las manos, esa parte de nuestro cuerpo tan denostada en los tiempos que corren y tan necesaria para el desarrollo psicológico y motriz de niños/as y adultas. De ahí que se despierten tantos instintos y habilidades adormilados en nuestro interior cuando estamos gestando un bebé. Y la costura te despierta tu creatividad, tu imaginación, un yo profundo y útil para generar proyectos propios.

Yo empecé a coser antes de quedarme embarazada, poco antes realmente. Y desde entonces la costura ha sido terapéutica para mi. Leer las historias de algunas mujeres que han participado en Ease into Motherhood me ha servido para darle forma y estructura a mi relación con la estructura y la crianza.

Pensar en proyectos de costura mientras duermo a las niñas me alivia los ratos incansables que he dedicado a dormirlas en sus siestas mañaneras, sus siestas al mediodía y sus sueños nocturnos y desvelos. Sí, ser una stay-at-home-mom ha sido una fase muy necesaria e intensa de mi vida (sobre todo porque parí a mi 3a hija cuando mi hija mayor todavía no había cumplido 4 años), y por ser tan intensa, el papel de la costura ha sido un privilegio exclusivo mío, mi ratito, mi refresco, una dedicación oxigenante. Me dedicaba a hacer algunos ejercicios hipopresivos fuera o dentro de casa, y luego… ¡a coser!, exprimiendo los minutos como también hacéis vosotras.

Mi pareja ha sido clave en todo esto, quien me ha dejado ratos por las tardes o por las noches para ponerme a coser, entre semana y fines de semana, animándome a ir al Sewing Camp u organizar el Sarao Meravelles.

En cuanto a mi cuerpo y la costura tras ser madre, lo más influyente en mi armario vital ha sido la lactancia prolongada y a tutti plen (tandem o a dos a la vez). Mientras viví en Barcelona me apañaba yendo con mis prendas de siempre, aquellas que fueran cómodas de levantar para dar el pecho o me ponía una camiseta interior y me levantaba la prenda de encima. Empecé a usar de nuevo sujetador (he estado años y paños sin tocar uno), pero sujetador de deporte puesto que no lograba acostumbrarme a aros ni mecanismos varios de los sujetadores de lactancia. Tuvo que ser la llegada de mi tercera hija la que me animara a coserme mis prendas de lactancia, ¿increíble verdad? Hasta ese momento simplemente pasaba y cosía ropita para las niñas o para mi… Aquí ya vivía en Aranjuez donde los inviernos son más fríos, así que no tuve excusa. Jerséis rainbows con cremallera y camisetas cruzadas (Shirt oder kleid), incluso he usado abrigo de lactancia (eso sí, comprado), y ahora me pregunto cómo podía apañarme con forros polares y mantas enrollando a la bebé (me gusta recordar que se puede vivir con bastante menos).

Otro factor determinante en mi cambio de vestimenta es el mero hecho de ir cómoda todo el día. Antes usaba muchas faldas y vestidos, ahora esta prenda casi no existe en mi armario a menos que pueda dar el pecho y no me resulte imposible ir a un parque y sentarme en un arenero. También me he acostumbrado a llevar pantalones con bolsillos para poder guardar las llaves del coche y cositas de las niñas. Ahora bien, siempre necesito llevar un bolso o mochila igualmente. En ocasiones he pensado que la riñonera sería mi amiga ideal como en mis tiempos grunges, pero al usar la mochila de porteo lo veo incompatible. Todavía pienso que debería desechar mis antiguas mochilas y hacerme una bien chula y práctica como las de mi amiga Helena de Maquinandopatrones y tantas otras que coséis complementos maravillosos.

El calzado ha sido mi gran enemigo durante embarazos y postpartos con porteo. He tenido que dejar cualquier tipo de sandalias y botines y casi de todo (yo antes era “algo descomplicada” le llamo yo pero tenía calzado variado) porque tuve varias fascitis plantares. Eso es inflamación de las fascias, un tendón que se encuentra en la planta del pie. Me dolía muchísimo, así que hice con calzado de montaña y sandalias deportivas para mi día a día aunque no pegue con la vestimenta.

Todo esto porque ser madre consiste en adaptarse a las nuevas condiciones aunque la mayoría de la sociedad no valore el papel que desarrolla una mujer por el bien de la humanidad: reproducirse, modificar su estatus de vida, transformar su cuerpo y psicología, dejarse de cuidar física y emocionalmente por muchos años, comer peor, perder y ganar capacidad de sueño, cagar peor por las almorranas, soñar menos de noche por las preocupaciones…

Y también, soñar más de día por los proyectos en familia y proyectos individuales de costura, inventarte historias que contarles a las criaturas mientras tú eres la primera en dormirte, enseñarles a hacerte un masaje en los pies, dejarte acariciar el rostro mientras les enseñas las partes del mismo,…

descubrir que el mundo con ojos de niño/a es mucho más interesante y divertido.

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