Historias contadas con piedras pintadas: regalos hechos en casa

Se pueden contas historias, cuentos… de muchas maneras. Hay tantas maneras como imaginación tengamos las personas adultas, o los/as niños/as. Una de ellas, contar historias con piedras pintadas, la descubrimos hace algún tiempo y nos encanta.

El otro día elaboramos un nuevo juego de piedras pintadas para regalárselo a un amigo de Abril que cumplía 4 años. Parece que le gustó. Espero que su familia lo disfrute tanto como gusto le pusimos nosotras en elaborarlo.

MATERIALES:

  • Una bolsa de tela confeccionada en casa o comprada en un bazar (tiene que ser algo que esté cerrado y que los/as niños/as puedan meter la mano sin ver el dibujo de la piedra).
  • Entre 7 y 15 piedras con superficie lisa y a poder ser de distintos tamaños (es una actividad previa a realizar, ¡recoger piedras en los parques, jardines o campos de los alrededores!)
  • Pinturas y pincel para dibujar las imágenes que forman parte de la historia; o pegatinas, cola blanca y pincel.

FUNCIONAMIENTO:

  • Podemos contar primero nosotras una historia, sacando una a una las piedras. O podemos dejar que sean ellos/as quienes se lleven la sorpresa de crear la primera historia de esas piedras sin ayuda nuestra.
  • Les decimos que tenemos una bolsa en la que encontraremos distintas sorpresas que nos ayudarán a contar historias, cuentos inventados por nosotros/as mismos/as.
  • Les invitaremos a que metan la mano, y cuando toquen lo que hay, les diremos que saquen tan sólo una piedra. Al ver el elemento dibujado, les diremos que se inventen el inicio de una historia.
  • Poco a poco irán sacando las piedras una a una (algunos/as las sacarán a pares, es obvio que cada niño/a se apropiará del juego a su manera) e irán enlazando las situaciones.
  • En ocasiones, y cuando lo creamos oportuno, podemos nosotros/as añadir frases, adjetivos, características y rasgos a los elementos de la historia. El/la niño/a lo oirá y lo mezclará con su cuento.
  • Podemos indicarles que les podemos dar nombre a los personajes, y no solamente mencionarlos linealmente.

BENEFICIOS:

  • Los niños y niñas, cuando somos nosotros/as quienes contamos historias o cuentos, ya sean leidos o narrados a viva voz, a menudo necesitan interrumpir, parar la historia para aportar algo nuevo en el desarrollo o desenlace. Con este juego conseguiremos que sean los/as más pequeños/as quienes sean los/as protagonistas de los cuentos. Satisfacción y un trabajo de autoestima en todo momento.
  • Las otras protagonista de este juego de contar historias es la imaginación y la creatividad. Cada día saldrá una historia nueva, cada niño/a visualiza unas situaciones diferentes. Es interesante hacer conscientes a los/as más pequeños/as de lo bonito de imaginarse historias diferentes en cada ocasión.
  • La disposición de las piedras que narra la historia debe ser, a poder ser, lineal, de izquierda a derecha. Esto se debe a que normalmente estamos jugando con niños/as de edades en periodo de lectoescritura y esta disposición le ayudará en el desarrollo de su percepción visual-espacial.

Había una vez una ovejita. ¡Qué ovejita tan simpática! Tenía la carita negra, y todo el cuerpo blanco, excepto sus patitas.

Un día iba la Ovejita caminando por un prado cuando de repente se cruzó con un Pollito.

El Pollito le pidió ayuda a la Ovejita porque tenía mucha sed. La Ovejita le indicó que había un río muy cerca, y que podría beber de allí con mucho cuidado. Al inclinarse vio saltar un Pez muy gracioso con escamas de colores.

Este Pez tan gracioso estaba ansioso por conocer animales que no fueran acuáticos. Aquella Mariposa le fascinó, y el Pollito todavía más.

De repente salió el sol y el girasol se giró ante él.

Qué contentos se pusieron todos los animales al saludar al sol. ¡Buenos días! Buenos días contestó a su vez un pequeño Gato de color gris y blanco.

Al lado del Gato estaba el Caballo, quien detestaba el sol porque le hacía cerrar los ojos.

Mientras le daba la espalda al sol se comía una roja y redonda manzana que estaba deliciosa.

¡Menuda sorpresa! Unos regalos nos esperaban tras las piedras…

Cuando de repente apareció el Cerdo más impoluto de todo el lugar, quien

junto a la vaca iba paseando por el inmenso campo.

Las florecillas

revoloteaban entre las mariquitas, unas rojas, otras amarillas… pero todas con sus manchitas negras.

El cangrejo se convirtió en el protagonista de la velada cuando caminando hacia atrás dejó alucinado a todo el mundo.

Casi cada noche contamos cuentos, historias con la luz apagada, de nuestra niñez o inventadas, historias cantadas… La narración oral es un bien que tenemos que cultivar y cuidar. No siempre se puede, no siempre llegamos… ¿y qué importa? Las piedras pintadas y el Story Cubes se pasan semanas y meses en nuestro armario pero cuando queremos algo nuevo o una sorpresa, ¡ahí está, una historia nueva!

Sewing Song

Admirables. Porque un grupo de chicas se lanzaron a la aventura y lo hicieron todo con muuucho mimo. Los detalles lo han contado ya otras blogueras: lugar con encanto, cuadernos personalizados, taza chula, patrocinadores con regalos útiles y bonitos, fotos y videos para el recuerdo, planas-overlocks-remalladoras para experimentar, materiales a tutti plen…

Alentador. Porque alienta, alienta a hacer más costuras, más sewing camp, más amistades costuriles, más materiales nuevos con patrones nuevos.

Amistad. Porque aunque eramos muchas nos dio tiempo a conocernos un poco y, con algunas, forjar amistad.

Amor. Amor por el bebé de una bloguera, que no sé si mencionar 😉 porque tenía el tiempo que mi hija Aran que dejé en casa y lo cogí en brazos y lo abracé tanto como pude.

Bailongo. Porque bailamos y cantamos, tomaron copas y nos lo pasamos teta.

Bragas. Porque en el Sewing Camp cosí mis primeras bragas, para mi, y otras para la cocinera del albergue que resultó ser una chica formidable e inolvidable.

Cachondeo. Porque hubo mucho cachondeo desde el primer momento. Buen rollo, buen ambiente 😉

Calzoncillos. Porque le di un poquito la brasa a Mary con mis dudas sobre cómo mejorar los calzoncillos de mi marido.

Currantas. Porque si hay algo en común entre todas las participantes es que son/somos unas currantas de la vida. Porque somos (la mayoría) trabajadoras, madres, costureras, igual para un roto que para un descosido, dormimos poco y nos reponemos, y sacamos tiempo para el blog y para nuestras familias.

Gracias. Porque siempre me enseñaron que dar las gracias es de educación. Y porque cuando hay taaaaanto trabajo detrás nunca sobran las gracias. Y gracias a los patrocinadores 😉

Innovador. Porque es el primer Sewing Camp que se ha hecho en España y seguro que hay muchos lugares en el mundo donde todavía no se ha celebrado nada igual. ¡Sois unas pioneras!

Inolvidable. Porque fue el primero y primero solo hay uno.

Malas costureras. Porque aunque el término me genera controversia, debo reconocer que es canalla!! Y es que somos costureras de nueva generación, que usamos otros métodos, que aprendemos a lo loco, de forma autodidacta y con tejidos muy diferentes a los de antes, que no se planchan, que a veces se ondulan en el prensatelas…

Marido y familia. Porque de no ser por mi marido, mi chico, mi pareja, mi media naranja, que me animó a apuntarme y se encargó de cuidar de nuestras 3 hijas en todo momento, pues no hubiera podido ir.

Nocilla (¿o fue Nutella?). Porque aunque en casa trato de no consumir mucho azúcar ni chocolate, allí sacamos el bote y ala, ¡ancha es Castilla!

Sacaleches. Porque gracias al sacaleches de Linet de Lílula pude pasar mejor las noches.

Sarao. Porque desde entonces leo la palabra sarao en muchíiiismos espacios donde la costura y las blogueras se unen y hacen camino al andar.

Terapéutico. Porque aunque no lo sabéis porque no nos dio tiempo a conocernos a fondo, para mi el Sewing Camp lo resumiría con una palabra: terapéutico. Porque salí de casa y dormí sin mis hijas, como muchas de vosotras, pero también logré conectar conmigo misma como hacía tiempo que no lograba (porque pasar las 24h del día exclusivamente con tus hijas, sin ningún quehacer profesional extra, hacen que te vuelvas un poco hardcore!!) . Saqué mi faceta más natural: espotánea, despreocupada, graciosilla, risueña, creativa, y eso me dio mucha frescura y me hizo sentir genial.

 

Y podría continuar y continuar contando cosas sobre el Sewing Camp porque fue irrepetible.

Patrón: bragas de Hilos y más.

Telas: tela de rayas y tela lisa de La Pantigana Shop. Foe de Hilos y Más.

Enlaces: Cose con la Pantigana Shop: Enero.    Rums #4/17